La posibilidad de ver a Max Verstappen compitiendo en una de las categorías más emocionantes del automovilismo mundial fuera de la Fórmula 1 está más cerca que nunca. Desde hace semanas, los rumores sobre la participación del tricampeón mundial de Red Bull en el mundial de resistencia (WEC) han ido cobrando fuerza, y ahora, parece que una de las marcas más legendarias del motorsport está intentando hacerlo realidad: Ford Performance. De acuerdo con fuentes cercanas a la marca estadounidense, ya existen conversaciones formales para tentar al piloto holandés con un programa en la categoría Hypercar, la máxima del WEC.
La llegada de Ford al WEC Hypercar en 2025 ha levantado grandes expectativas. El nuevo Ford Mustang GT3 será la punta de lanza del fabricante estadounidense en el campeonato, y la marca no esconde su ambición de atacar de inmediato a los equipos consolidados como Toyota, Ferrari, Porsche y Peugeot. Para dar ese golpe de efecto y posicionar al Mustang en las portadas de los diarios deportivos, la llegada de Verstappen sería un movimiento histórico que abriría una nueva era no sólo para Ford, sino para la propia resistencia.
Para Verstappen, competir en Le Mans y en el WEC siempre ha sido un sueño. El holandés, que desde niño ha seguido las 24 Horas de Le Mans de cerca gracias a la participación de su padre Jos, ha manifestado en más de una ocasión su deseo de probarse en este tipo de carreras de resistencia, incluso antes de retirarse de la Fórmula 1. Las negociaciones con Ford hacen plausible ver al actual "rey" de la F1 enfrentar uno de los retos más icónicos del automovilismo: ganar Le Mans.
Pero traer a un piloto de la talla de Verstappen al WEC no es tarea sencilla. Su calendario de Fórmula 1 es extremadamente apretado y, por contrato, cualquier aparición en otras competiciones debe contar con la aprobación de Red Bull. Sin embargo, el holandés ha dejado clara su postura: si aparece una oportunidad para competir en Le Mans, la estudiará seriamente. La motivación va mucho más allá de marketing; Max quiere probarse a sí mismo en desafíos nuevos y únicos donde la gestión de neumáticos, la resistencia física y la estrategia de equipo adquieren una dimensión completamente diferente a la F1.
Ford, por su parte, ha adoptado una postura proactiva y está abierto a acomodar el programa en torno a los compromisos de Verstappen. De hecho, se rumorea que desde el fabricante estadounidense han planteado la posibilidad de seleccionar carreras clave donde el holandés pueda sumar experiencia antes de encarar el reto de las 24 Horas de Le Mans. Este tipo de sinergias no sería algo inédito en el automovilismo, pero la colaboración entre una marca icónica y uno de los grandes talentos de la generación daría al WEC una exposición sin precedentes entre los aficionados a la velocidad.
La posible llegada de Verstappen al WEC no sólo dinamizaría el mercado de la resistencia, sino que haría eco en toda la F1. Muchos otros pilotos de primer nivel, como Fernando Alonso o Jenson Button, ya han probado suerte en la legendaria carrera de Le Mans, logrando incluso la victoria. Verstappen, con apenas 26 años y un futuro aún brillante en la Fórmula 1, aportaría una nueva narrativa a la eterna relación entre ambas disciplinas, inspirando incluso a más pilotos a buscar retos fuera del entorno tradicional de la F1.
Mientras tanto, los tifosi y seguidores del motorsport esperan ansiosos por cualquier anuncio oficial. Si se concreta la llegada de Verstappen al WEC Hypercar de Ford, el campeonato de resistencia viviría una de sus temporadas más espectaculares de los últimos tiempos. Para los fans de la F1, será una nueva oportunidad para ver a su ídolo enfrentarse a una de las pruebas más exigentes del automovilismo y, quién sabe, sumar su nombre a la exclusiva lista de campeones de Le Mans.