La pretemporada de Fórmula 1 en Bahréin siempre genera enormes expectativas y, este año, el segundo día de test no defraudó. Charles Leclerc, al mando de su Ferrari SF-24, se consolidó como el piloto más rápido de la jornada, mientras que Lando Norris, de McLaren, sobresalió al acumular el mayor kilometraje, demostrando la fiabilidad de su monoplaza. La combinación entre el rendimiento y el trabajo de fondo de cada equipo empieza a perfilar el orden real de la parrilla para el estreno oficial de la temporada.
Ferrari dejó huella en Sakhir gracias a la velocidad de Leclerc. El piloto monegasco protagonizó la mejor vuelta del día con un tiempo de 1m31.324s, conseguido en una tanda vespertina en la que el viento apenas molestó, y utilizando el compuesto C4 de Pirelli. Esta combinación puso en relieve el potencial del SF-24 en condiciones de clasificación. Leclerc, además, hizo hincapié en el buen equilibrio del coche, aunque advirtió que no deben confiarse ya que Mercedes y Red Bull mantienen opciones sólidas.
Por su parte, Lando Norris capitalizó una jornada sin sobresaltos para McLaren. El joven británico logró completar 52 vueltas en la sesión matutina y se sumó a la lista de pilotos que superaron el centenar de vueltas junto a Oscar Piastri, su compañero de equipo. McLaren parece haber dado un importante salto de calidad, lo que ilusiona a sus aficionados ante la posibilidad de luchar más cerca del podio en las primeras carreras del año.
No solo Ferrari y McLaren llamaron la atención. Mercedes, aunque menos vistoso en cuanto a tiempos, enfoca sus esfuerzos en la estabilidad y el comportamiento dinámico del W15. Lewis Hamilton y George Russell alternaron sesiones, priorizando simulaciones con mucha carga de combustible y tests aerodinámicos. Si bien los cronos no los situaron en cabeza, los ingenieros de Brackley se mostraron satisfechos con la lectura de datos y la consistencia general mostrada por su monoplaza.
Red Bull, el vigente campeón, vivió un día algo discreto en cuanto a registros por vuelta. Max Verstappen y Sergio Pérez optaron por esconder parcialmente sus cartas, centrándose en tandas largas y cambios en los reglajes. La impresión en el paddock es que la escudería austriaca aún tiene margen de mejora y que su RB20 puede brillar en la clasificación cuando realmente importe, pero nadie olvida que un sólido programa de test es clave para el éxito a largo plazo.
En Aston Martin, Fernando Alonso prosiguió su adaptación a las evoluciones del AMR24. El piloto asturiano completó varias tandas representativas sin mayores inconvenientes, explorando diferentes ajustes tanto en el piso como en el sistema de suspensión. Por otro lado, equipos de la zona media como Alpine y Williams aprovecharon para rodar el mayor kilometraje posible, intentando limar estabilidad, algo esencial dadas las altas temperaturas y el abrasivo asfalto de Bahréin.
Por supuesto, la atención no solo se centró en los cronómetros. Las estrategias de pruebas son tan variadas como los objetivos de cada escudería. Algunos priorizan el desarrollo de piezas nuevas, otros buscan simplemente finalizar el día sin problemas mecánicos mayores, imprescindible para llegar en condiciones óptimas al Gran Premio inaugural.
Con solo una jornada de test restante antes del inicio oficial, la tensión aumenta. El paddock sigue buscando pistas sobre la jerarquía real de cada equipo, aunque todo parece indicar que la lucha en 2024 será más apretada, especialmente en la mitad de la parrilla. La emoción y la intriga no podrían estar a un nivel más alto: la Fórmula 1 está casi lista para soltar el ancla en Sakhir con la promesa de un campeonato vibrante.