Mercedes afronta el Gran Premio de Austria con una serie de mejoras en su unidad de potencia tras los problemas de fiabilidad que afectaron a Kimi Antonelli en el trazado de Barcelona-Catalunya. El piloto explicó que su abandono se debió a un pico de temperatura en un componente que provocó un fallo en la batería, aunque también se registraron fallos en condiciones más frías, como en Montreal, lo que indica que el problema no es exclusivamente térmico.
Para hacer frente a estas dificultades, Mercedes introducirá una nueva unidad de potencia junto con una batería actualizada que incorpora varias medidas correctivas. Estas mejoras incluyen actualizaciones de software y ajustes menores en hardware, que forman parte de las acciones rutinarias para mejorar la fiabilidad, sin relación directa con el proceso ADUO.
El jefe de equipo, Toto Wolff, ha señalado la importancia de resolver estos problemas para mantener la competitividad en la lucha por los títulos mundiales. Por su parte, Antonelli confía en que el Red Bull Ring pueda ser un circuito más favorable para el coche, a pesar de las altas temperaturas y las exigencias que plantea la altitud en frenos y motor.
En cuanto a la estrategia, Antonelli comentó que las simulaciones indicaron que una opción de dos paradas podría ser ligeramente más rápida, aunque reconoció que en carrera influyen muchas variables que pueden alterar este planteamiento. Además, Mercedes aplicará órdenes de equipo en situaciones donde exista presión directa de rivales para evitar pérdidas de tiempo entre sus pilotos, aunque permitirá competir libremente si no hay esa presión externa.
Estas medidas reflejan un enfoque pragmático para mejorar la fiabilidad sin comprometer la competitividad, en un contexto donde cada detalle técnico puede influir en el rendimiento durante la temporada. La actualización de la batería y la unidad de potencia busca reducir la incidencia de fallos que han afectado a Mercedes en las últimas carreras, intentando ofrecer una base más estable para afrontar las exigencias del campeonato.
El Red Bull Ring, con sus características particulares, supone un desafío diferente al de Barcelona, especialmente por la altitud y las altas temperaturas que afectan a los sistemas de frenado y motor. Sin embargo, Antonelli mantiene una expectativa positiva sobre el rendimiento del coche en este trazado, confiando en que las mejoras introducidas ayuden a superar las dificultades previas.
En definitiva, Mercedes trabaja en una evolución técnica orientada a la fiabilidad, sin esperar cambios inmediatos en el rendimiento, pero con la intención de consolidar una base más sólida para competir en las próximas carreras. La gestión de estos aspectos técnicos y estratégicos será clave para mantener la consistencia en un campeonato exigente y competitivo.
