El Gran Premio de Hungría 2026 supuso un desafío notable para Mercedes, que enfrentó dificultades técnicas y de configuración que limitaron su rendimiento frente a sus competidores. Según la evaluación de Toto Wolff, el equipo estuvo en una constante situación de “recuperación” durante todo el fin de semana, intentando adaptarse a la mejora de sus rivales.
Uno de los momentos clave fue el problema que sufrió George Russell en la salida, vinculado a la gestión del acelerador y no a un error del piloto. Este incidente le hizo caer hasta la posición 19, desde donde tuvo que remontar hasta la séptima plaza, mostrando una recuperación importante pese a las circunstancias adversas.
Kimi Antonelli destacó con una actuación sólida que le permitió alcanzar el podio en tercer lugar, aunque recibió una penalización de tres posiciones en parrilla por no reducir la velocidad bajo bandera amarilla durante la clasificación. Además, Mercedes optó por dar el asiento de Antonelli a Fred Vesti en la primera sesión de entrenamientos libres, lo que redujo el tiempo de pista del primero para ajustar el coche.
La configuración del monoplaza no resultó óptima para ninguno de los dos pilotos debido a las condiciones del circuito y la falta de rodaje suficiente. Esta situación impidió que Mercedes pudiera luchar por la victoria o incluso aspirar a tener dos coches en el podio. La mala suerte con el coche de seguridad virtual también influyó en el desarrollo de la carrera para el equipo.
A pesar de las dificultades, Antonelli logró ampliar su ventaja en el campeonato de pilotos, manteniendo una diferencia de 50 puntos sobre Lewis Hamilton y 59 sobre George Russell. En cuanto a la clasificación de constructores, Mercedes sigue liderando con una ventaja de 72 puntos sobre Ferrari.
Desde la perspectiva de Toto Wolff, el equipo debería haber realizado un mejor trabajo durante el fin de semana en Hungría. Su valoración apunta a que fue una jornada marcada por la necesidad de recuperación constante frente a rivales que mostraron una mejora notable en su rendimiento.
Este análisis no implica una pérdida general de competitividad para Mercedes en la temporada, ya que en otras pruebas han estado en condiciones de pelear por la victoria. La situación en Hungría refleja más bien un fin de semana complicado y puntual, sin que se pueda hablar de un cambio definitivo en la tendencia del campeonato.
