Tras el Gran Premio de Bélgica 2026 en Spa-Francorchamps, el equipo Red Bull Racing mostró señales de mejora en el rendimiento de su monoplaza. Max Verstappen logró una destacada tercera posición en la carrera, después de haberse clasificado en segunda posición, beneficiándose en la clasificación de un rebufo proporcionado por Isack Hadjar.
El equipo decidió retirar el alerón trasero giratorio tras los problemas sufridos en las carreras de Austria y Gran Bretaña, enfocándose en optimizar otras áreas del coche para mejorar su competitividad. Laurent Mekies, jefe del equipo, destacó que el coche de Red Bull está “cada vez más fuerte” y que tienen capacidad para luchar por podios en casi todos los circuitos del calendario.
Además, Isack Hadjar protagonizó una remontada desde el final de la parrilla hasta alcanzar la sexta posición, gracias a una estrategia agresiva de tres paradas y un ritmo que estuvo a la altura de los primeros puestos, lo que fue valorado positivamente por Mekies junto con la gestión estratégica del equipo durante la carrera.
En la misma carrera, Kimi Antonelli se impuso con una ventaja considerable sobre Red Bull, lo que indica que el equipo sigue trabajando para reducir esa diferencia con el líder. La mejora del monoplaza no debe interpretarse como un cierre definitivo de la brecha con el primer puesto del campeonato, sino como un paso en la evolución del rendimiento del equipo.
El resultado en Bélgica refleja un progreso en la fortaleza del coche de Red Bull, pero la influencia exacta de factores como el Virtual Safety Car en la posición final de Verstappen es una valoración y no un hecho absoluto. Por ello, el equipo mantiene una postura cautelosa respecto a las expectativas futuras.
La actuación de Hadjar, que mostró un ritmo comparable al de los pilotos que ocuparon los primeros puestos, también aporta una señal positiva sobre la capacidad estratégica y competitiva del equipo en las carreras recientes. Mekies valoró este desempeño como un indicio de la fortaleza del equipo en la gestión de la carrera y en la adaptación a diferentes situaciones en pista.
En conjunto, Red Bull Racing continúa ajustando su monoplaza y estrategia para mejorar su rendimiento en el campeonato, con la intención de ser competitivos en la mayoría de los circuitos. La evolución del coche y la gestión del equipo serán aspectos clave para medir su progreso en las próximas pruebas del calendario.
