Aston Martin presentó un paquete importante de actualizaciones durante el Gran Premio de Hungría, con un total de 16 modificaciones oficiales. Estas mejoras forman parte de un esfuerzo por mejorar el rendimiento del coche AMR26, que hasta ahora ha estado por debajo de las expectativas en la temporada 2026.
Adrian Newey, responsable técnico, señaló que el objetivo inmediato del equipo es "llegar a un punto de respeto" tras una campaña complicada. Según su valoración, las actualizaciones representan una evolución aerodinámica del monoplaza, sin cambios en el chasis, la suspensión delantera ni en la disposición general del coche.
En los primeros entrenamientos libres, Fernando Alonso terminó en la posición 13, a 2.4 segundos del mejor tiempo, lo que indica una mejora inicial aunque todavía con margen para progresar.
El equipo tiene previsto continuar con un desarrollo escalonado, con más mejoras programadas para las próximas carreras en Zandvoort, Monza y Bakú. Este enfoque busca entender bien las modificaciones antes de avanzar, especialmente teniendo en cuenta la escasez de piezas de repuesto que enfrenta el equipo.
Durante la primera sesión de entrenamientos libres, Lance Stroll sufrió un problema en la suspensión trasera izquierda que provocó una salida de pista. El equipo está investigando la causa de este incidente para evitar que se repita.
Newey evitó establecer metas concretas a corto plazo, prefiriendo un método lógico y colaborativo para mejorar el rendimiento del coche. Destacó la importancia de comprender a fondo las nuevas modificaciones y su impacto antes de fijar objetivos más ambiciosos.
El paquete de actualizaciones no debe interpretarse como una garantía de un cambio radical o inmediato en la competitividad del equipo, sino como un paso en un proceso de evolución que busca mejorar la posición de Aston Martin en el campeonato.
