Durante la clasificación del Gran Premio de Gran Bretaña 2026, se observó una maniobra poco común por parte de los pilotos de Mercedes: levantar completamente el pie del acelerador justo antes de cruzar la línea de meta. Esta acción contrasta con la práctica habitual de mantener el acelerador a fondo para aprovechar cada centésima de segundo.
La razón detrás de esta estrategia radica en una interpretación legal de las regulaciones técnicas vigentes en el campeonato. Mercedes ha desarrollado un sistema que permite acelerar la reducción de potencia del motor eléctrico MGU-K al levantar el pie del acelerador en ese momento concreto, lo que provoca que el MGU-K se apague de forma instantánea, en lugar de seguir la rampa progresiva de reducción establecida por la normativa.
Esta técnica requiere una programación electrónica precisa para mantener la potencia máxima hasta el punto exacto y luego cortar rápidamente la energía. Los pilotos de Mercedes, entre ellos George Russell, practicaron esta maniobra en simuladores para automatizarla, ya que resulta contraintuitiva para el conductor.
Ferrari y McLaren también están explorando estrategias para optimizar el uso del MGU-K durante la clasificación, aunque hasta ahora no han adoptado esta técnica específica. La maniobra de Mercedes resulta especialmente efectiva en Silverstone debido a la corta distancia entre la última curva y la línea de meta, lo que permite aprovechar al máximo esta reducción rápida de potencia.
Es importante señalar que esta técnica cumple con la normativa actual de la FIA, que exige una reducción progresiva de la potencia del MGU-K para evitar pérdidas bruscas que puedan afectar la seguridad. Anteriormente, se prohibió un método similar que desactivaba el MGU-K por emergencia, pero la nueva estrategia de Mercedes se ajusta a las reglas vigentes.
La efectividad de esta maniobra y su posible adopción por parte de otros equipos aún no está confirmada, ya que podría requerir modificaciones específicas en la unidad de potencia y una programación electrónica adaptada. Por tanto, no debe interpretarse como una innovación que garantice un dominio absoluto o un cambio radical en el rendimiento general.
Esta estrategia refleja cómo los equipos buscan maximizar cada detalle dentro del marco regulatorio para obtener ventajas en la clasificación, un aspecto crucial en la categoría reina del automovilismo. La precisión en la gestión electrónica y la adaptación de los pilotos a maniobras poco convencionales son elementos clave en esta evolución técnica.
