La relación entre Red Bull Racing y su equipo hermano, Racing Bulls, ha sido objeto de debate en la temporada 2026 de Formula 1®. La propiedad común de ambos equipos ha generado sospechas sobre posibles colaboraciones en pista que podrían influir en los resultados deportivos. Sin embargo, Laurent Mekies, director de Red Bull Racing, ha salido al paso para defender la independencia de ambos conjuntos y negar cualquier tipo de ayuda mutua durante las carreras.
Mekies subraya que tanto Red Bull Racing como Racing Bulls operan de manera autónoma, respetando estrictamente las normativas de la FIA en cuanto a la transferencia de personal y los periodos de “gardening leave”. Además, destaca que las competiciones entre los pilotos de ambos equipos han sido intensas y sin indicios claros de cooperación. Ejemplos de ello se han visto en varias carreras, como Australia, China, Japón y Miami, donde las batallas en pista fueron cuerpo a cuerpo y con maniobras defensivas agresivas.
Un episodio que generó controversia fue en Miami, cuando Racing Bulls ordenó a Liam Lawson ceder posición a Max Verstappen tras un incidente en pista. No obstante, Lawson aclaró que se trató de un error de equipo y no de una estrategia planificada para favorecer a Red Bull Racing. Mekies invita a analizar estas situaciones con detenimiento y a observar que en los primeros compases del año, Red Bull Racing no mostró un rendimiento dominante que facilitara algún tipo de juego de equipo.
El debate sobre la propiedad común y la posible transferencia de propiedad intelectual o movimientos de personal entre Red Bull Racing y Racing Bulls sigue abierto, aunque no existen pruebas concluyentes que demuestren una ayuda directa en pista. La FIA mantiene regulaciones claras para evitar cualquier ventaja desleal, y ambos equipos parecen cumplir con estas reglas.
La temporada ha mostrado que los pilotos de ambos equipos compiten con intensidad y sin concesiones, lo que refuerza la idea de que no hay una coordinación explícita para favorecer a uno u otro. Esta independencia es fundamental para preservar la integridad deportiva y evitar polémicas que puedan afectar la percepción del campeonato.
Por otro lado, la verdadera prueba para despejar dudas podría llegar en una carrera decisiva hacia el final de la temporada, especialmente si hay un campeonato en juego. En ese escenario, la atención de rivales y aficionados estará más centrada en cualquier posible maniobra que pueda influir en el resultado final.
En definitiva, la posición oficial de Red Bull Racing, expresada por Laurent Mekies, es que Racing Bulls no está ayudando en pista a su equipo hermano. La competencia directa entre ambos ha sido evidente y respetuosa con las normas vigentes, lo que refuerza la idea de que la propiedad común no implica automáticamente una colaboración estratégica en la pista.
