El Gran Premio de Hungría supuso un avance significativo para Aston Martin durante la temporada 2026, gracias a las mejoras introducidas en el chasis del AMR26. Tras un inicio complicado, el equipo mostró un progreso claro en este trazado, superando a varios rivales directos en clasificación y en carrera.
En la sesión de clasificación, Aston Martin logró superar a Cadillac y Williams, con Fernando Alonso alcanzando la Q2 y clasificando en 16º posición, mientras que Lance Stroll quedó 20º. Durante la carrera, ambos pilotos optaron por neumáticos blandos al inicio, aunque con estrategias diferentes que influyeron en su rendimiento y posiciones finales.
A pesar de que Stroll sufrió una rotura en la suspensión durante la primera sesión de entrenamientos libres y no pudo rodar el resto del día, Alonso fue el único piloto del equipo que acumuló kilómetros en pista, lo que facilitó la recopilación de datos para optimizar el rendimiento del coche.
Durante la carrera, Alonso mantuvo el mismo juego de neumáticos durante 34 vueltas, mientras que Stroll realizó una parada temprana buscando aire limpio. Sin embargo, Alonso perdió posiciones tras una parada bajo el Virtual Safety Car, quedando detrás de su compañero. Finalmente, ambos coches terminaron en las posiciones 13º y 14º, lo que representó una mejora en la fiabilidad tras problemas anteriores.
Mike Krack, jefe de pista del equipo, destacó que el objetivo principal era “volver a competir” y que las mejoras en el chasis funcionaron, aunque reconoció que queda trabajo por delante, especialmente con las próximas actualizaciones aerodinámicas y la nueva unidad de potencia que Honda está probando. La mejora en rendimiento fue mayor de lo esperado, permitiendo superar a varios rivales en un solo paso.
La gestión de neumáticos y las decisiones estratégicas fueron clave para el rendimiento mostrado en Hungría. No obstante, el equipo perdió tiempo de desarrollo debido al problema de Stroll en la primera sesión de libres, lo que limitó la optimización completa del paquete de mejoras durante el fin de semana.
Este progreso representa un paso importante dentro de un proceso en curso para Aston Martin, sin que se pueda interpretar como un dominio definitivo en la temporada. La competencia en el medio del pelotón sigue siendo muy ajustada, y las próximas actualizaciones deberán confirmar si el equipo puede mantener esta tendencia positiva.
