Toto Wolff ha reconocido que Mercedes cuenta con la unidad de potencia más potente en la parrilla del campeonato, una valoración que también comparte Red Bull. Este reconocimiento surge en un momento en el que el sistema ADUO, encargado de evaluar la potencia de los motores V6, vuelve a estar en el centro del debate tras la segunda fase de su proceso, que se inició en el Gran Premio de Mónaco y concluirá después del Gran Premio de Hungría.
El sistema ADUO había situado inicialmente a Red Bull-Ford Powertrains como referencia en la potencia, con Mercedes por detrás, con una diferencia estimada entre un 2 y un 4% menos potente. Sin embargo, las evidencias en pista, como la ventaja en velocidad punta mostrada por Mercedes en varias carreras, incluyendo Bélgica, han llevado a Wolff a admitir la superioridad de su unidad de potencia a pesar de los problemas de fiabilidad que han afectado al equipo.
Red Bull, aunque acepta que no podrá modificar los resultados oficiales del proceso ADUO, coincide en que Mercedes posee la unidad más fuerte y ha expresado preocupación por posibles mejoras de otros rivales que podrían no reflejarse inmediatamente en el sistema ADUO.
Wolff ha explicado que la temporada de Mercedes ha estado marcada por dificultades técnicas y abandonos, a pesar de contar con un coche competitivo y una unidad de potencia potente. Esta situación ha condicionado los resultados deportivos del equipo, que no reflejan plenamente la capacidad técnica que poseen.
El proceso ADUO, que evalúa la potencia de las unidades de potencia en la categoría reina, continúa en revisión, y los resultados finales aún no han sido publicados oficialmente debido a la revisión que realiza Red Bull. Esto mantiene abierta la posibilidad de ajustes o confirmaciones en los datos que se manejan actualmente.
Además, la percepción de la ventaja de Mercedes en velocidad punta en diferentes circuitos refuerza la idea de que su unidad de potencia es la más potente, aunque esta superioridad no se traduce automáticamente en un dominio absoluto en la pista, dado que otros factores como la fiabilidad y la estrategia también influyen en el rendimiento global.
Red Bull ha manifestado su interés en el proceso ADUO y en cómo las posibles mejoras de sus rivales podrían afectar la competitividad en la categoría. Sin embargo, también reconoce que el sistema tiene limitaciones y que no siempre refleja de forma inmediata todas las evoluciones técnicas que se implementan en los equipos.
En este contexto, la segunda fase del proceso ADUO, que comenzó en Mónaco y finalizará en Hungría, es clave para determinar con mayor precisión las diferencias entre las unidades de potencia. Los resultados definitivos aún están pendientes, y su publicación aportará más claridad sobre la situación real de cada fabricante en la parrilla.
