McLaren ha decidido modificar su estrategia de desarrollo para el MCL40 en la temporada 2026, después de perder terreno frente a Ferrari y Mercedes. El equipo reconoce que su monoplaza está aproximadamente medio segundo por detrás de sus principales rivales, lo que ha motivado un cambio en el enfoque técnico para adaptarse mejor a la normativa vigente.
Durante el Gran Premio de Gran Bretaña 2026, Lando Norris logró un cuarto puesto, mientras que Oscar Piastri tuvo una actuación menos favorable debido a un contacto en la primera vuelta. Estos resultados reflejan las dificultades que enfrenta McLaren para mantenerse competitivo en un campeonato muy exigente.
Andrea Stella, jefe de equipo, confirmó que en 2025 la atención técnica se dividió debido a la lucha por el título, lo que afectó el desarrollo del coche para la presente temporada. Por ello, están redirigiendo conceptos clave del monoplaza, un proceso que requerirá uno o dos meses para mostrar sus primeros frutos.
Se espera que los primeros resultados de esta nueva estrategia de desarrollo puedan observarse en el Gran Premio de Hungría, con un paquete de actualizaciones previsto tras el parón veraniego. McLaren confía en que estas mejoras a corto y medio plazo les permitan reducir la distancia con sus rivales más directos.
Sin embargo, el equipo no da por recuperada su competitividad plena, ya que la efectividad de las actualizaciones y la evolución de Ferrari y Mercedes seguirán siendo factores determinantes en el rendimiento relativo. Por ello, la situación se mantiene abierta y sujeta a la evolución de las próximas carreras.
Este reajuste en el desarrollo refleja la necesidad de McLaren de adaptarse a las exigencias técnicas y deportivas de la temporada 2026, buscando optimizar el rendimiento del MCL40 en un contexto de alta competencia. La atención al detalle y la gestión de recursos serán claves para intentar cerrar la brecha con los líderes del campeonato.
