Red Bull Racing ha decidido retirar su alerón trasero giratorio tras los incidentes sufridos por Max Verstappen en los Grandes Premios de Austria y Gran Bretaña. Esta decisión se tomó antes de la carrera en Spa, buscando priorizar la seguridad y regresar a una configuración más convencional mientras continúan trabajando en otras áreas del coche.
El equipo había introducido este alerón giratorio inspirado en un diseño similar de Ferrari desde el Gran Premio de Miami, sin que inicialmente se reportaran problemas. Sin embargo, tras los accidentes de Verstappen en Austria durante la Q3 y en Silverstone en carrera, Red Bull optó por revisar a fondo este componente.
Max Verstappen confirmó que el cambio se realizó por motivos de seguridad y que el equipo espera poder reintroducir el alerón giratorio cuando esté completamente listo y seguro para su uso. Por su parte, Isack Hadjar señaló que el impacto en el rendimiento al volver al alerón estándar es menor de lo esperado, manteniendo una competitividad similar en pista.
Hadjar también reconoció que los incidentes podrían haber afectado a cualquiera de los dos pilotos y que el problema debe ser solucionado para evitar riesgos futuros. Además del alerón trasero, Red Bull enfrenta otros retos relacionados con la competitividad del motor, el comportamiento del coche en las frenadas y la gestión de neumáticos.
El equipo está trabajando en mejorar las salidas y ha realizado pruebas posteriores a Silverstone para comprender mejor el paquete técnico actual. Hadjar destacó que, aunque el coche es un poco más lento en general respecto a sus rivales, sigue siendo competitivo y mantiene un buen estado de salud en términos de rendimiento.
La retirada temporal del alerón giratorio no debe interpretarse como la causa directa de los accidentes, sino como una medida preventiva relacionada con ellos. Red Bull continúa evaluando y ajustando su estrategia técnica para optimizar el rendimiento sin comprometer la seguridad.
