Pirelli ha confirmado la selección de compuestos de neumáticos para el Gran Premio de Azerbaiyán 2026, que corresponde a la decimoquinta ronda del calendario de la temporada. Para esta carrera, los equipos y pilotos dispondrán de los tres compuestos más blandos de la gama de Pirelli: C3 (duro), C4 (medio) y C5 (blando).
Esta elección supone un paso atrás respecto a la selección de 2025, cuando se eligieron compuestos un grado más blandos, incluyendo el C6, que finalmente no se utilizó en carrera. Cada piloto contará con dos juegos de neumáticos duros, tres de medios y ocho de blandos, además de neumáticos intermedios y de lluvia para condiciones cambiantes.
Los pilotos que accedan a la Q3 dispondrán de un juego extra de neumáticos blandos para la sesión de clasificación. En carrera, con pista seca, está establecido que los pilotos deben usar al menos dos compuestos slick diferentes, lo que añade un elemento estratégico a la gestión de las gomas durante la prueba.
El circuito urbano de Bakú ha experimentado un reasfaltado en algunas zonas, concretamente en las curvas 2, 3 y 4, aunque no se espera que esto tenga un impacto significativo en el comportamiento o desgaste de los neumáticos. El asfalto es relativamente liso y poco abrasivo, lo que debería favorecer un bajo desgaste y degradación, permitiendo que la estrategia de una sola parada sea viable para muchos equipos.
El compuesto C5, el más blando disponible, podría permitir stints largos, similar a lo observado en circuitos con características parecidas, como Monza. Por otro lado, el compuesto duro podría ser descartado por varios equipos durante la carrera, aunque no se puede afirmar que no se utilice en absoluto.
Se espera que al inicio del fin de semana haya algo de granulado debido al bajo agarre del asfalto, pero no se considera que esto vaya a ser decisivo para el rendimiento de los neumáticos. La gestión de la temperatura será un factor importante, ya que la larga sección a fondo entre la última curva y la primera favorece el enfriamiento de los neumáticos, aumentando el riesgo de bloqueos en las frenadas, especialmente en el eje delantero.
Las temperaturas ambientales cálidas se ven mitigadas por las sombras que generan los edificios en Bakú, lo que limita la subida de temperatura en pista y puede influir en la gestión térmica de los neumáticos. Estos factores deberán ser tenidos en cuenta por los equipos para optimizar el rendimiento y la durabilidad de las gomas durante la carrera.
