Tras el Gran Premio de Italia 2026 en Monza, Lewis Hamilton expresó su frustración hacia Ferrari por no haberle brindado un apoyo oportuno en la lucha por el título de pilotos. El incidente con su compañero Charles Leclerc en la primera vuelta, que terminó con Hamilton fuera de pista, marcó un punto delicado en la dinámica interna del equipo italiano.
Hamilton terminó sexto en la carrera, mientras que Leclerc sufrió un accidente que provocó una bandera roja en la segunda vuelta. Estos sucesos afectaron la posición de Hamilton en el campeonato, donde perdió terreno frente a los pilotos de Mercedes, Kimi Antonelli y George Russell. Además, Ferrari se encuentra a 122 puntos de Mercedes en la clasificación de constructores.
El piloto británico criticó la falta de reglas claras dentro de Ferrari para gestionar a sus pilotos y las órdenes de equipo. Según Hamilton, en Mercedes existían normas definidas para evitar conflictos entre compañeros, pero en Ferrari no se aplican con la misma claridad, lo que ha dificultado su rendimiento y potencial en la temporada.
Durante la clasificación en Monza, Ferrari enfrentó problemas para coordinar a sus pilotos con el fin de optimizar el rebufo, lo que afectó el rendimiento de Hamilton en pista. El equipo reconoció que la ejecución durante la temporada no ha sido tan limpia como la de otros equipos, lo que ha generado tensiones internas y dificultades para maximizar el potencial de sus pilotos.
Hamilton considera que Ferrari ha tardado demasiado en respaldarlo en la lucha por el campeonato, lo que ha generado frustración en el piloto. A pesar de esto, no se ha confirmado ningún cambio inmediato en la gestión interna del equipo tras estas declaraciones, y el incidente con Leclerc no se interpreta como un acto intencionado o de mala fe, sino como una diferencia en la interpretación de lo ocurrido en pista.
La situación refleja la complejidad de manejar a dos pilotos competitivos dentro de un mismo equipo, especialmente cuando la lucha por el título está en juego. La falta de claridad en las reglas de compromiso y en las órdenes de equipo puede afectar la dinámica y el rendimiento general, como ha evidenciado el fin de semana en Monza.
En este contexto, Hamilton se siente limitado para alcanzar su máximo rendimiento debido a decisiones internas del equipo, lo que añade una capa más de dificultad en su intento por acercarse a los líderes del campeonato. La gestión de pilotos y la coordinación en pista siguen siendo temas clave para Ferrari en esta fase de la temporada.
