Marcin Budkowski asumió a finales de agosto de 2026 el liderazgo del equipo Cadillac en su primera temporada en la categoría reina del automovilismo. Con una amplia trayectoria en la Formula 1®, habiendo trabajado en equipos como Prost, McLaren, Alpine y en la FIA, Budkowski regresó al paddock tras un paréntesis desde 2022. Su retorno ha sido descrito como un “poco un shock para el sistema” debido al ritmo acelerado y la complejidad técnica que caracteriza a esta competición.
Cadillac, que compite por primera vez en el campeonato, aún no ha logrado sumar puntos en la temporada. El mejor resultado hasta ahora ha sido un decimotercer puesto conseguido por Valtteri Bottas en el Gran Premio de China. Budkowski ha señalado que, aunque el equipo mantiene una mentalidad abierta y se fomenta la discusión constructiva, existen áreas que requieren mejoras, especialmente en términos de fiabilidad y excelencia operativa.
El foco principal del equipo está puesto en mejorar su rendimiento y ritmo a medio y largo plazo, reconociendo que el camino hacia la competitividad es un proceso gradual. La experiencia de Budkowski aporta una perspectiva valiosa para afrontar los retos que implica la adaptación y evolución en la categoría más exigente del automovilismo.
La llegada de Budkowski a Cadillac representa un intento por consolidar la estructura del equipo y afrontar los desafíos propios de una escudería debutante. Su experiencia previa en distintos roles dentro de la Formula 1® es un activo para entender las complejidades técnicas y operativas que exige la competición.
El equipo reconoce que todavía debe trabajar en varios aspectos para alcanzar un nivel competitivo más sólido. La fiabilidad del monoplaza y la eficiencia en las operaciones diarias son puntos clave que se están abordando con prioridad. Estas mejoras buscan establecer una base estable que permita a Cadillac progresar de manera constante en el campeonato.
En este contexto, la temporada 2026 es un periodo de aprendizaje y desarrollo para Cadillac. La adaptación a la categoría reina implica no solo la evolución técnica, sino también la consolidación de procesos internos y la construcción de una cultura de equipo que favorezca el crecimiento a largo plazo.
