Kimi Antonelli ha recibido una penalización de tres posiciones en la parrilla para el Gran Premio de Hungría tras una infracción cometida durante la sesión de clasificación. La sanción se aplicó después de que los comisarios analizaran los datos telemétricos relacionados con su comportamiento ante una bandera amarilla.
La infracción se produjo cuando Max Verstappen sufrió un trompo en la Q3, lo que provocó la aparición de la bandera amarilla. Según la normativa, los pilotos deben reducir su velocidad de forma significativa en estas circunstancias. Sin embargo, los datos mostraron que Antonelli no disminuyó la velocidad lo suficiente y que su reducción fue breve, incluso alcanzando una velocidad ligeramente superior en el punto del incidente respecto a su vuelta anterior.
Inicialmente, la penalización recomendada era de cinco posiciones, pero se redujo a tres debido a que Antonelli sí realizó una reducción de velocidad, aunque insuficiente, y considerando la limitada distancia y tiempo para reaccionar. Además, recibió una advertencia por conducir innecesariamente lento en la vuelta de regreso a boxes.
Antonelli había logrado clasificarse en la cuarta posición, pero tras la penalización caerá al séptimo puesto para la carrera. Esta decisión se basa en el artículo 2.5.5 b) del Código Deportivo Internacional y en el artículo B1.8.4a del reglamento de la FIA para Formula 1®.
La sanción se suma a otra aplicada a Lewis Hamilton en el mismo Gran Premio, reflejando la atención de los comisarios en el cumplimiento estricto de las normas durante la clasificación. Equipos como Mercedes, Red Bull Racing y McLaren están involucrados en este contexto, con pilotos como Max Verstappen y Oscar Piastri también en la parrilla.
Este tipo de penalizaciones subraya la importancia de respetar las señales de bandera para garantizar la seguridad en pista y la equidad en la competición. La reducción de velocidad ante una bandera amarilla es un requisito fundamental para proteger a los pilotos y al personal en caso de incidentes.
